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Cae la compraventa de terrenos en la ciudad
Argentina - 08/08/2007 - bae - Pág. 1-3/Real Estate - Tiempo de Lectura: 6' 50''

Crisis en la venta de lotes porteños. El impacto de los precios en la rentabilidad de los empresarios desarrolladores es uno de los motivos más fuertes para explicar el descenso de operaciones para obtener lotes con buenas ubicaciones en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, el valor de las tierras se mantiene estable y todavía no hay signos de depreciación.

 

 

JUAN GRAZIPE

Si hay que nombrar cuál es el cambio sustancial que marcó al negocio inmobiliario durante el primer semestre de este año, sin dudas es la caída en los niveles de venta de terrenos libres para construir.

Justamente, este segmento del negocio era uno de los mejor valuados, ya que venía en crecimiento constante desde el 2002, cuando estalló el boom de la construcción, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires.

En ese momento, los desarrolladores, ante la creciente demanda por comprar inmuebles, principalmente para resguardar el dinero ante la falta de otras alternativas financieras, no se preocupaban por los precios de los terrenos. En el 2003, lo más caro podía ubicarse en los u$s600 el metro cuadrado, sobre todo en áreas de influencia premium, como Puerto Madero y Palermo Chico, en el eje de la Avenida del Libertador.

Pero dos años después, los valores fueron despegando sin control, y en muchos casos aumentaron más del 100% respecto de los precios que regían durante la convertibilidad. Así se llegó al 2006, con incidencia de los terrenos mejor ubicados que se valuaron por encima de los u$s450 el metro cuadrado, lo que comenzó a comprometer seriamente la obtención de grandes ganancias para los empresarios, como las que ostentaban hace tres años. Es que los aumentos de las tierras obligaron a los desarrolladores a transferir esos incrementos a los precios de venta de los inmuebles.

MESETA. Y aquí está la clave del actual panorama inmobiliario: la gente dejó de convalidar cualquier precio de venta que está generando el mercado, y eso hizo que el negocio de compraventa de propiedades se encuentre hoy bastante amesetado.

Por eso, los desarrolladores son más meticulosos a la hora de invertir. Y esta capacidad de esperar otros momentos para desembolsar su dinero provocó una fuerte caída en la venta de lotes libres para construir, e incluso de casas antiguas para demoler.

Son muchos los motivos por los que se ha desplomado la venta de lotes en Buenos Aires en el último semestre. El alto valor de las tierras libres para construir, la creciente queja de los vecinos ante los nuevos desarrollos y la obligatoria aprobación de los proyectos por parte de las empresas de servicios, como agua, electricidad y gas, se ubican entre los motivos que impulsaron la baja de ventas.

Para Carlos Sotelo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argéntina, en los últimos seis meses "ha caído de manera estrepitosa la venta de los terrenos o propiedades que podían ser destinadas a la construcción, y se estima que hubo una merma de entre un 50 y un 60% respecto de la performance de todo el 2006". Según datos del mercado, en ese período se vendían, en promedio, veinte terrenos por mes.

Sin embargo, la casi paralización de las ventas de tierras en la Ciudad todavía no convenció a sus propietarios a que bajen sus valores. "El precio de los lotes hoy está más estable, pero no se ve que los propietarios estén dispuestos a resignar el valor de sus productos inmobiliarios", destacó.

Para Alejandra Covello, presidente de la inmobiliaria homónima, otro de los motivos por los cuales los desarrolladores optan por esperar para comprar nuevas tierras es la burocracia que comenzó a regir desde principios de este año. "Antes, para esperar la aprobación de un proyecto, un constructor estaba acostumbrado a recibir el 'ok' dentro de los tres meses. Ahora deberá esperar no menos de seis meses", explicó.

El broker Armando Pepe dijo que "los inversores hoy notan que existe una clara inseguridad jurídica, y la situación lo único que genera es que los desarrolladores busquen otras zonas, como el interior, donde la situación es mucho más holgada", agregó.

"Entramos en una situación tan paradójica que una inversión, que produce mano de obra, tiene que estar supeditada a la conformidad de tres empresas de servicios", dijo Sotelo.

AMPAROS. Gregorio Berberian, socio gerente de la Inmobiliaria Shenk, destacó que la multiplicación de amparos elevados por los vecinos a la Justicia provoca "mucha desconfianza de los desarrolladores a la hora de comprar un terreno". En ese sentido, dijo que "los inversores adquieren un terreno para montar un proyecto inmobiliario, y resulta que después algunos vecinos se oponen y le paralizan la obra".

Esta situación está generando que los más importantes desarrolladores, que estaban dispuestos en los últimos tres años a convalidar cualquier precio de venta, hoy se niegan a pagar un lote cuando represente más del 30% de la inversión total de un proyecto inmobiliario. De hecho, hoy existen otras áreas del país que están recibiendo las inversiones de los constructores, como el norte del Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata. Punta del Este también está muy solicitada. Sin embargo, Francisco Balsano, presidente de la inmobiliaria homónima, agregó que hay lotes que, por su ubicación y por la magnitud de las obras que sobre ellos se pueden realizar, son únicos e irrepetibles. "En estos casos, los inversores hacen colas y se desesperan por adquirirlos, por lo que suelen pagar lo que les pide el mercado. Pero se trata de casos aislados, en arterias ubicadas sobre la Avenida del Libertador, Figueroa Alcorta", dijo.

DESARROLLADORES. Según un relevamiento que realizó hace un mes BAE, se detectó una gran coincidencia entre los desarrolladores: no están dispuestos a pagar más de u$s450 por el metro cuadrado de tierra.

José Rozados, socio fundador de Reporteinmobiliario.com, dijo "existe una mayor mesura por parte de los dueños de las tierras a la hora de pedir dinero por sus productos, ya que los desarrolladores comenzaron a poner en duda los altos valores que vienen registrando las tierras en Buenos Aires", destacó.

Mario Balan, presidente de la desarrolladora Star-nova, explicó que hay predios que merecen el valor que piden sus dueños, sobre todo, si están ubicados en ejes muy rentables, como sobre las avenidas del Libertador y Figueroa Alcorta, o en Puerto Madero, donde los valores no bajan de los u$s800 el metro cuadrado. "Los grandes desarrolladores hoy casi no estamos comprando tierras zonas como Palermo o Recoleta, porque los precios se han inflado mucho y hoy hay mucho descontrol", indicó.

Para Issel Kiperszmid, presidente de Dypsa, "la venta de lotes hoy está más lenta". En ese sentido, destacó que los desarrolladores están más cautos a la hora de comprar un terreno. Entre los motivos principales, destacó que "la rentabilidad empresaria en la construcción cayó significativamente, en parte por los aumentos indiscriminados de los terrenos, pero también de los costos de nuestro negocio".

De hecho, según datos del mercado, el incremento del valor de los materiales y de la mano de obra crece en un 20% anual. "Los empresarios aspiramos a que el costo de la tierra no supere el 20% del precio final de un proyecto inmobiliario", dijo. Pero se trata de una expresión de deseos, ya que la realidad indica otra cosa. En los productos inmobiliarios que requieren una mayor inversión por su ubicación y a los compradores a los que van destinados, la incidencia de los terrenos, según el empresario, hoy llega al 35% de la inversión total del proyecto a desarrollar.

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BARRIOS PORTEÑOS: CADA TIERRA ESCONDE UNA JOYA

Los precios de los terrenos, que no dejaron de crecer desde el 2002, arrojaron buenas ganancias para los propietarios. De hecho, el boom inmobiliario, que se generó inicialmente en media docena de barrios provocó que zonas que estaban linderas o al límite de las zonas más influenciables del negocio, comenzaran a valuarse como nunca lo hicieron en el pasado.

Así, barrios, generalmente con casas bajas y antiguas, comenzaron a transformar su fisonomía urbana, como Colegiales, Villa Crespo, Barracas y Villa Urquiza. Donde había casas comenzaron a aparecer edificios con diseño de no más de ocho pisos, con valores promedio que van de 1.200 a 1.500 dólares el metro cuadrado. Esta situación, además de generar grandes sumas de dinero a los propietarios de los lotes, despertó la ira de los vecinos, que comenzaron a reunirse para protestar contra la aparición masiva de edificios.

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SE DUPLICÓ EL TIEMPO EN QUE LOS PROYECTOS SON APROBADOS POR EL GOBIERNO DE LA CIUDAD

LOS DESARROLLADORES YA NO CONVALIDAN PAGAR MÁS DE USS450 EL METRO CUADRADO POR UN TERRENO BIEN UBICADO.

 

Pie de foto: La venta de lotes libres para construir tomó un gran impulso desde que estalló el boom Inmobiliario.

 

Valores de los terrenos
Precio por metro cuadrado
En U$S

Recoleta             500-1200
Palermo              400-800
Belgrano             400-600
Almagro              180-400
Caballito            200-600
Flores               150-350
P. Patricios       100-200
V. Soldati            50-100
V. Pueyrredón    250-450
P. Madero         600-1000
Saavedra           250-450
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Fuente: Datos del mercado